1.2.10

Usos y desusos






"Usos y desusos". Texto para exposición en Miscelanea

Lola Marín





Los objetos son capaces de golpear, llamar, pedir...
Como si todo lo que nos sucede, todo lo que sentimos pudiera esconderse, encerrarse o guardarse en una caja… como si todo aquello que vivimos desapareciera al ser arrojado a la basura, como si los cambios nos salvaran de la nada...
Las principales preocupaciones de esta artista giran en torno a la manipulación de objetos encontrados, con un claro fin de reubicación para devolverles el prestigio perdido. Un intento de dotarlos de una nueva identidad. Y mantener-conservar en ellos la huella del paso del tiempo, el uso y el desuso ya que aportan “historia” y significado a la propia obra.              
Transformación, construcción, re-construcción. Arte que parte de la memoria y de la identidad configuradora del individuo. ...todos necesitamos un lugar...


Objetos memoria


Lo cotidiano, las huellas de lo vivido, el paso del tiempo, lo olvidado y lo encontrado, el espacio de intimidad, la ausencia, la sencillez, los objetos…

Examinar la memoria  supone irremediablemente un encuentro con los recuerdos, los mismos que se descubren tras estos objetos despojados de su anterior vida aunque, tal vez, sólo en apariencia.
La acción de recuperar aquello que está enfermo – objetos condenados al olvido y a la desaparición - convive con un intento de valoración que nos permitará dotarlos del prestigio perdido, reubicándolos, devolviéndoles un nuevo lugar.  Este hecho de recuperar-valorar nos lleva a la memoria personal que todos poseemos y que constituye lo que somos, actuando como hilo conductor, como eje central de la creación. Tras ella encontramos las vivencias, las pasiones de un pasado fraccionado en horas, minutos y segundos, en fechas y palabras, promesas y sueños, a veces relegadas a un rincón oscuro y alejado haciéndonos creer que han desaparecido…pero que un día cualquiera reaparecerán transformadas, mezclando realidad y ficción, binomio con el que juega el tiempo.

Las piezas son concebidas, por tanto, como lugares de la memoria que se cuestionan su propia existencia, su lugar en el mundo; como relicarios sagrados que guardan un sentido, un pasado reestudiado, una historia transportable, transportada; como objetos-vivencias que nos acompañan en el viaje deambulando por las huellas borrosas de lo vivido. Son, en definitiva, escenarios reinventados, reconstruídos con retales de la memoria con una clara intención de reubicación.



Objetos reinventados


La relación que establece con éstos se basa en la permanencia de la re-creación de dicho objeto y en su desconcierto (como bien decía y hacía Brossa), ventanas tapiadas, puertas que no dan a ninguna parte, narices de quita y pon… Objetos como lugares imposibles de habitar y/o de usar.  Desde la ironía, el absurdo, el humor, la paradoja, nos habla de las imposibilidades ontológicas desde una perspectiva burlona..
Conceptos como el paso del tiempo, lo insignificante, la materia, los sin-sentidos, el cambio, el recuerdo, la palabra … presentes en su trabajo… se funden en un intento de buscar y mostrar los mundos que surgen de los objetos cotidianos a través de juegos de re-invención/re-creación.