10.6.21

Sobre La desmemoria. Por Elio Montiel




“Sobre La Desmemoria”


Por Elio Montiel


La relación que existe entre el sujeto emocional y su ámbito emocional: aquel que mira su pasado en fragmentos que construyeron su presente conspirando furtivamente con los elementos en el tiempo para establecer el vínculo con quien observa, refiriéndolo a un algo en el pasado, o bien a un algo desconocido perfectamente asimilado, conjuntivo, poético. Relacionado por la data como símbolo, indistintamente de ser parte de la experiencia propia e íntima del autor, pero sin contrariar la memoria de quien mira con esa observación acuciosa, que se enfrenta a la disyuntiva de palpar o solo mirar los elementos que componen cada pieza  y las compromete con su propia intimidad; es el sensible propósito que se destaca en la colección “La desmemoria” que nos trae Lola Marín a nuestros abiertos muros virtuales de GV “Alexi Rojas”.

En esta unión de elementos la temporalidad es el factor conectivo; lo que permite desde todo ángulo o propósito identificar la unión de un insospechable cuerpo con su alma, cada uno asumiendo la tarea de permitir al otro interpretar y darle significado para sí mismo; una textura con sabor a recuerdo, intimista y cálida que se presta al juego de la incertidumbre.

Las piezas de la colección buscan con sus nuevos contextos inspirar lo afectivo, construido antes y deconstruido después o viceversa en la memoria de quien observa, de quien transita con su mirada, sobre la mirada que fue de otro. 

Nadie escapa de la evocación, el fiel remitente del pasado que se traduce en un botón, una imagen peculiar, materiales a  simple vista comunes, un hilo que costura a costura hilvana hechos que pueden ser referentes, historias, secretas o desveladas, sueños inaccesibles a veces soledad o espera y así se entiende entonces la poesía que advierte a los sentidos la necesidad de tocar, porque tocar también es añoranza de lo que sugieren esos ajenos tiempos pasados llenos de sinceros claros oscuros, de sentimientos con lo que llegamos inadvertidamente a la conclusión que llevando nuestras manos al pecho nos volvemos protagonista de esas historias que finamente desarrolla Lola Marín con sus fotografías y piezas de recuerdos que se exponen libres, sanas y triunfadoras.




Elio Montiel (Galería Virtual Alexi Rojas, Caracas)